¿Puede una mala salud bucal aumentar el riesgo de lesionarse en actividades deportivas?, lo cierto es que los patógenos de índole oral pueden llegar a introducirse en nuestra circulación y provocar enfermedades.
Odontología deportiva
Muchos estudios demuestran que existen una serie de factores de riesgo que hacen que los deportistas sean más susceptibles a una lesión. Estos factores incluyen:
- Salud
- Lesiones anteriores
- Edad del individuo
- Condición física actual
- Factores psicológicos
La mala salud bucodental no se incluye como factor de riesgo, lo que no se entiende ya que está ampliamente aceptado que una buena salud bucal es esencial para una buena salud general. Numerosos estudios han demostrado que las enfermedades dentales están asociadas con enfermedades sistémicas, incluidas las enfermedades cardiovasculares y otras patologías.
Sólo existe un estudio que ha investigado el posible impacto de los problemas dentales y oclusales en las lesiones deportivas. En este estudio el exceso de placa bacteriana y las enfermedades se asocian con lesiones musculares.
¿Cómo afectan al deporte las enfermedades orales?
La periodontitis y las caries son las enfermedades más frecuentes y éstas se relacionan con la placa dental.
Una enfermedad oral provoca que el nivel de ciertas proteínas aumenten y ya que éstas son necesarias para el rendimiento deportivo juegan un papel primordial en la fatiga muscular y el estrés durante y después de la actividad.
Por lo tanto, la enfermedad bucodental es un factor de riesgo importante de lesiones deportivas ya que favorecen la aparición de contracturas y fatiga de los músculos, afectando al tono muscular e impidiendo que los éstos se recuperen de manera rápida y efectiva, y en consecuencia alterando el rendimiento deportivo.
Los trastornos de la articulación temporomandibular, comúnmente denominada “ATM”, es un conjunto de afecciones que causan dolor y disfunción en la articulación de la mandíbula y en los músculos que controlan su movimiento. Esta articulación es la que se encarga de unir la mandíbula y el cráneo, formando una parte importante del equilibrio de la persona, ya que es una guía para que el cuerpo adopte una buena postura y, en consecuencia, puede afectar al rendimiento deportivo si no está en buenas condiciones.
Cualquier problema que impida que el sistema de músculos, huesos y articulaciones trabaje en armonía puede dar lugar a un trastorno temporomandibular.
La no reposición de piezas dentales perdidas o una maloclusión no compensada, pueden dar lugar a un desequilibrio de esta articulación, dando lugar a una sobrecarga articular.
El bruxismo es una parafunción que provoca que los dientes se aprieten o rechinen de manera habitual e involuntariamente. A causa de este hábito los músculos bucales relacionados con músculos de la cabeza, cuello y espalda aumentan su trabajo, pudiendo provocar contracturas musculares y favoreciendo la aparición de dolores de cabeza y de cuello.
¿Cómo podemos prevenir la caries y otros problemas bucodentales si practicamos deporte de forma habitual?
Nuestro primer aliado, que juega un papel fundamental en la prevención, no es otro que una correcta higiene bucodental. En este sentido, es importante acostumbrarse a realizar un cepillado después de cada comida.
Como forma de garantizar una correcta higiene dental, además del cepillo de dientes, es recomendable hacer uso de productos específicos que ayuden a prevenir la aparición de caries y el desgaste dental. Como complemento, además, se recomienda utilizar seda dental, cepillos interdentales, irrigadores bucales o enjuagues.
Por otro lado, debemos prestar especial atención a nuestra alimentación: es importante controlar el consumo de azúcares y beber abundante agua para mantener un óptimo nivel de hidratación; también conviene saber elegir las bebidas energéticas más adecuadas.
Por último debemos subrayar que resulta imprescindible para nuestra salud bucodental acudir al dentista regularmente. Solo sus revisiones garantizan que no sufrimos patologías y que nuestra boca y dientes se encuentran en perfecto estado. Además, es muy recomendable solicitar al menos una limpieza dental profesional cada seis meses, pues en la clínica odontológica existen medios de los que no disponemos en nuestros hogares para garantizar la eliminación del sarro y la placa bacteriana.