Exceso de higiene bucal
Dentistas nos avisan que cepillarse los dientes muchas veces y con mucha fuerza puede dañar tus encías y dejar las piezas dentales desprotegidas. Además, también hay que tener en cuenta que algunos compuestos de los enjuagues bucales suelen ser más perjudiciales que beneficiosos para la salud oral. Utilizar el cepillo con fuerza y con movimientos horizontales de forma muy brusca puede causar sangrado en la encía y provocar un desgaste en ella. Estas son algunas de las consecuencias que tendría el exceso de cepillado sin control:
- Desgaste del esmalte. Siempre que los dientes estén expuestos a un cepillado excesivo y brusco se puede producir un desgaste del esmalte dental, que es la capa que protege los dientes ante diferentes agentes externos
- Laceración de encías. Similar a una rotura o desgarro de encías al aplicar excesiva fuerza en el cepillado
- Sensibilidad dental. Cuando se produce un desgaste de esmalte las piezas dentales quedan desprotegidas
¿Cómo conseguir un cepillado adecuado?
Cepíllate los dientes con suaves movimientos circulares sin aplicar demasiada presión. Es preferible prolongar el tiempo de cepillado que realizarlo de forma rápida y fuerte.
Presta especial atención a la línea de las encías para evitar la formación de placa bacteriana, y no olvides cepillarte los dientes posteriores y zonas de difícil acceso donde se suelen acumular los restos de comida.
Para completar la limpieza, recuerda cepillar también tu lengua y añadir a tu rutina de lavado el uso de cinta o seda dental y colutorios.
Cuidar la salud de tu boca no solo consiste en limpiarla todos los días, también hay que saber hacerlo correctamente para no desgastar tu sonrisa antes de tiempo.